Ella hablaba sin cesar De todo y de nada, sin parar El callaba, boca cerrada Esperando con paciencia Ella se dio cuenta y calló Entonces él, por fin Pudo hablar con ella Con sus dos silencios.
Erase una vez un pobre hombre Que nadaba siempre entre dos aguas No podía decidirse, vacilaba Hasta que un día de mal tiempo La corriente se lo llevó El pobre, hizó aguas...
Ponte los auriculares Echate al suelo Y escucha el CD de tu vida Pausa, rewind, play Pista tràs pista Escuchalas todas Nunca pares tu CD, sigue grabando Sonidos tràs sonidos, Para escuchar tu propio caos.